sábado, 7 de noviembre de 2009

CUIDANDO MI ACTITUD


Una actitud es una forma de respuesta, a alguien o a algo aprendida y relativamente permanente. El término "actitud" ha sido definido como "reacción afectiva positiva o negativa hacia un objeto o proposición abstracto o concreto denotado".

Las actitudes son aprendidas. En consecuencia pueden ser diferenciadas de los motivos biosociales como el hambre, la sed y el sexo, que no son aprendidas.

Las actitudes tienden a permanecer bastante estables con el tiempo. Estas son dirigidas siempre hacia un objeto o idea particular. Las actitudes raras veces son asunto individual; generalmente son tomadas de grupos a los que debemos nuestra mayor simpatía.

Las actitudes se componen de 3 elementos: lo que piensa (componente cognitivo), lo que siente (componente emocional) y su tendencia a manifestar los pensamientos y emocione (componente conductual).

LA ACTITUD HACE LA DIFERENCIA

En la Biblia vemos por lo menos tres actitudes que los grandes líderes poseían regularmente.
1. Una actitud positiva (creían que Dios los podía usar para hacer cualquier cosa).
2. Una actitud de siervo (servían con generosidad a Dios y a los demás).
3. Una actitud determinada (trabajaban persistentemente y no renunciaban).

El éxito de las personas no se debe solo a sus dones, talentos, inteligencia o presupuesto que tengan. Más que todo esto se debe a la actitud que posea día tras día, año tras año.

Hay algunas cosas que debemos saber en cuanto a la actitud.

· Tú actitud la decides tú. La mayoría de las personas prefieren esperar a que otros las motiven. Creen que la forma cómo piensan es por culpa de las circunstancias. No importa lo que sucedió ayer, tú decides tu actitud hoy. Asuma la responsabilidad de su actitud. Filipenses 2:5 dice: “Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. Decida tener una buena actitud ante la vida.
· Tú actitud determina tus acciones. El experto en vida familiar Denis Waitley se refiere a este asunto diciendo que, «la ventaja de un ganador no está en haber nacido como un superdotado, ni en un alto cociente intelectual, ni en el talento. La ventaja del ganador está en la actitud, no en la aptitud. La actitud es la norma para el éxito». Tu actitud es crucial porque determina la forma como actúas. Proverbios 23:7 dice: “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. las actitudes nos dirigen a la acción. Decida cambiar esas áreas en las que tiene malas actitudes.
· Tú gente es un espejo de tu actitud. No puedes esperar que otros sean optimistas contigo si tú eres un pesimista. Las personas generalmente nos devuelven lo que reciben de nosotros. Por esto Jesús dijo: Y como queréis que hagan los hombres con vosotros, así también haced vosotros con ellos. (Luc.6:31). “con la misma medida con que medís, os volverán a medir.” (Luc.6:38).
· Mantener una buena actitud es más fácil mantenerla que recuperarla. Si tú ya tienes una actitud positiva, quiero estimularte a que la mantengas. Por otra parte, si tienes dificultad en esperar lo mejor de ti y de otros, no te desesperes. Debido a que tú decides tu actitud, puedes cambiarla.

Entre tantos personajes bíblicos que fueron exitosos a causa de su buena actitud. Esta el apóstol Pablo en filipenses 1:12-18.

Pablo escribió la epístola a los filipenses desde una prisión romana mientras está encarcelado a un guardia del palacio, esperando el juicio ante el César. Sentado en la prisión, plenamente consciente de que su ministerio tal vez podría acortarse, la actitud de Pablo fue una demostración clara y contundente ante la iglesia de Filipos.
La actitud de Pablo...

1. Le permitió ver lo que los demás no podían ver (v.12-13). La mayoría de las personas suele ver solo cosas negativas, en las experiencias desagradables de la vida, aun los hijos de Dios. Obviando que a los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien. Que nuestra vida está en las manos de Dios y que todo cuanto nos sucede nos parezca bueno o malo, él lo permite con un propósito.
2. Le permitió permanecer optimista frente al negativismo (v.14-17). A diario nos conseguimos con personas negativas, que se quejan de todo y tienen una mentalidad de derrota. Con Dios y una buena actitud podremos triunfar donde otros han fracasado.
3. Le permitió persistir en la misión a pesar de las circunstancias (v.18). La solución más rápida para salir de la tensión producida por algo que nos demanda esfuerzo, decidir darnos por vencidos. Pero casi nunca es la decisión correcta. Dios nos insta a la perseverancia. “Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.” (Mat.12:22). “el cual pagará a cada uno conforme a sus obras: vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad” (Rom.2:6-7). Su actitud es contagiosa, tenga y muestre contentamiento ante la vida sin importar cuales sean las circunstancias. Este fue el secreto del apóstol pablo. Él decía: “he aprendido a contentarme, cualquiera sea mi situación” (Filp.4:11). Es su actitud la que le proporciona felicidad, no sus logros. La actitud del contentamiento es un secreto. Muy pocas personas lo descubren. Sea agradecido por los pequeños detalles en su vida.
Para mejorar su actitud haz lo siguiente:

· Aliméntate con la «comida» correcta. Si has estado careciendo de alimento positivo, necesitas comenzar a alimentarte con una dieta regular de material motivacional. Mientras más negativo seas, más tiempo tomará cambiar tu actitud. No escuches ni camines con personas que tengan una mala actitud. “No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.” (1Cor.15:33). El avisado ve el mal y se esconde; Mas los simples pasan y reciben el daño. (Pr.22:3).
· Alcanza a una meta cada día. Algunas personas caen en una rutina de negatividad porque sienten que no están progresando. Si este es tu caso, comienza a establecer diariamente metas que puedas alcanzar. Un modelo de realización positiva te ayudará a desarrollar un modelo de pensamiento positivo.
· Escríbelo en la pared. Todos necesitamos recordatorios que nos ayuden a pensar correctamente. Como incentivo, las personas colocan en la pared premios que han obtenido, carteles inspiracionales o cartas que han recibido. Busca algo que funcione para ti y ponlo en la pared.
Dios nos ha provisto de todas las herramientas y motivaciones que necesitamos para tener una buena actitud. Encuentre sus propias motivaciones y no espero que otro lo haga por usted. Cambie su actitud y cambiará su vida. Recuerde que su actitud hoy le da posibilidades. Su actitud determina su éxito o su fracaso, porque su actitud hace la diferencia. Mantenga siempre presente que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Pues no somos el producto de la casualidad, sino el resultado del propósito eterno de Dios.
Tenga una actitud humilde y reconozca su necesidad de cambiar, y al igual que el salmista David, llegue hasta el altar de Dios diciendo: “Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno. (Salm.139:1-3; 23-24). El deseo de Dios es que tú seas mejor cada día. Pues él nos lleva de gloria en gloria y de triunfo en triunfo.
Desarrolle un aprecio por la vida. Las cosas resultan mejor para las personas que sacan el máximo provecho de la forma en que resultan las cosas. Lea varias veces el salmo 139, y vuelva a descubrir la manera formidable en la que Dios creó a cada persona, incluyendo el detalle más pequeño.

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