jueves, 5 de noviembre de 2009

Conferencia sobre "LA RESPONSABILIDAD"


" Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos." Lucas 17:10
¿Qué es Responsabilidad?

• Es la habilidad de cumplir las obligaciones; es el acto de ser responsable; es un deber de la confianza.
• Es la habilidad de hacer y mantener compromisos.
• Es la habilidad para responder.
• El éxito en cualquiera escala requiere que asumas la responsabilidad. En última instancia, la única cualidad que toda persona de éxito tiene es la capacidad de asumir su responsabilidad.

Una persona puede abandonar cualquier cosa, menos la responsabilidad final.


La responsabilidad comienza con el carácter.


1. Carácter es más que hablar. Cualquiera puede decir que tiene integridad, pero la acción es el indicador real del carácter. Tu carácter determina quién eres. Lo que eres determina lo que ves. Y lo que ves determina lo que haces.
2. El talento es un don, pero el carácter es una elección. Hay muchas cosas en la vida sobre las que no tenemos control. No podemos escoger a nuestros padres. No podemos seleccionar el lugar ni circunstancias de nuestro nacimiento y crecimiento. No podemos seleccionar nuestros talentos o nuestro coeficiente de inteligencia. Pero sí podemos escoger nuestro carácter. En realidad, el carácter lo estamos creando cada vez que hacemos una elección; evadir o confrontar una situación difícil, doblegarnos ante la verdad o mantenernos bajo el peso de ella, tomar el dinero fácil o pagar el precio. A medida que vivimos y hacemos decisiones, estamos formando nuestro carácter.
3. El carácter produce éxito duradero con las personas. El verdadero líder siempre hace participar a otras personas. (Como dice el proverbio sobre liderazgo, si piensas que eres un líder y nadie te sigue, entonces estás solo dando un paseo.) La gente no confía en líderes que saben que tienen grietas en sus caracteres.
4. Los líderes no pueden ir más allá de los límites de su carácter. ¿Has visto alguna vez a personas altamente talentosas que repentinamente se desmoronaron cuando lograron cierto nivel de éxito?
La clave de este fenómeno es el carácter. Steven Berglas, sicólogo de la Escuela de Medicina de Harvard y autor de El síndrome del éxito, dice que la gente que alcanza grandes alturas pero carece de un carácter sólido que los sostenga a través del estrés, van de cabeza al desastre. Él cree que su destino está determinado por una o más de las siguientes características: arrogancia, profundos sentimientos de soledad, una búsqueda destructiva de aventuras, o adulterio. Cada una constituye un precio muy alto a pagar por un carácter débil.

La responsabilidad requiere compromiso.


Compromiso: Es lo que separa a los hacedores de los soñadores

Ed McElroy de la fuerza aérea de los Estados Unidos habló de esta importancia: «El compromiso nos da nueva fuerza. No importa lo que pueda venir: enfermedad, pobreza, o desastre, nunca quitamos la vista del objetivo».

¿Qué es compromiso? Para cada persona significa algo diferente:
Para un boxeador, es levantarse de la lona una vez más de las que ha sido tumbado.
Para un maratonista, es correr otras diez millas, cuando ya no le quedan fuerzas.
Para el soldado, es subir la colina, sin saber lo que le espera del otro lado.
Para el misionero, es decir adiós a su propia comodidad, para hacer a otros la vida mejor.
Para el líder, es todo eso y más porque cada uno de los que diriges está dependiendo de ti.

Si quieres ser un líder efectivo, tienes que comprometerte.

El verdadero compromiso inspira y atrae a la gente. Les muestra que tienes convicciones. Ellos creerán en ti solo si tú crees en tu causa. Como sucede con la ley no escrita, la gente acepta primero al líder, después su visión.

¿Cuál es la verdadera naturaleza del compromiso? Echa un vistazo a tres observaciones.


1. El compromiso empieza en el corazón. Algunas personas quieren que todo sea perfecto antes de comprometerse con algo. Pero el compromiso siempre precede a la acción. Michael Jordan, leyenda de la NBA explica que «el corazón es lo que separa lo bueno de lo grande». Si quieres influir en la vida de otras personas como líder, mira dentro de tu corazón para ver si estás realmente comprometido.
2. El compromiso se prueba con la acción. Una cosa es hablar de compromiso y otra muy diferente es hacer algo en cuanto a esto. La única medida real del compromiso es la acción. Arthur Gordon lo dijo así: «Nada es más fácil que hablar palabras. Nada es más difícil que vivirlas día tras día».
3. El compromiso abre la puerta del logro. Como líder, enfrentarás muchos obstáculos y oposiciones, si es que no los has enfrentado ya. Habrá momentos en que el compromiso será lo único que te impulse hacia adelante. David McNally comentó, «El compromiso es el enemigo de la resistencia, porque es la promesa seria que nos presiona, que nos levanta, no importa cuántas veces nos hayan derribado». Si quieres llegar a algún lugar que valga la pena, tienes que comprometerte.

Cuando se trata de compromiso, hay realmente solo cuatro tipos de personas.


1. Los que no tienen objetivos y no se comprometen.
2. Los que no saben si pueden alcanzar sus objetivos, por lo que tienen miedo de comprometerse.
3. Los que empiezan a caminar hacia un objetivo pero se rinden cuando la situación se pone difícil.
4. Los que fijan metas, se comprometen con ellas y pagan el precio por alcanzarlas.

¿Qué tipo de persona eres tú? ¿Has estado alcanzando tus objetivos? ¿Estás logrando todo lo que crees que puedes? ¿Cree la gente en ti y te siguen fácilmente? Si tu respuesta a alguna de estas preguntas es no, el problema puede ser tu nivel de compromiso.


Características de personas que asumen su responsabilidad.


El éxito en cualquiera escala requiere que asumas la responsabilidad. En última instancia, la única cualidad que toda persona de éxito tiene es la capacidad de asumir su responsabilidad. Un líder puede abandonar cualquier cosa, menos la responsabilidad final.


Los buenos líderes nunca adoptan la mentalidad de la víctima. Reconocen que quiénes son y dónde están sigue siendo su responsabilidad, no de sus padres, sus conyuges, sus hijos, el gobierno, sus jefes, o sus compañeros de trabajo. Enfrentan lo que la vida les depara y dan lo mejor de sí, sabiendo que tendrán una oportunidad de guiar el equipo solo si han probado que pueden llevar el balón.


Echa una mirada a las siguientes características de personas que asumen su responsabilidad:


1. Terminan el trabajo que comienzan. En un estudio de personas que se hicieron millonarios, el Dr. Thomas Stanley de la Universidad de Georgia descubrió que todos tienen algo en común: trabajan duro. Nadie puede hacer el mínimo y alcanzar el máximo potencial.
2. Están dispuestos a ir la milla extra. Las personas responsables nunca dicen, «Ese no es mi trabajo». Están dispuestas a hacer lo que sea necesario para completar el trabajo que necesita la organización. Si quieres tener éxito, ponga la organización a la cabeza de tu agenda.
3. Son motivados por la excelencia. La excelencia es una gran motivadora. Las personas que desean la excelencia (y trabajan duro para lograrla) son casi siempre responsables. Y cuando lo dan todo, viven en paz. El experto en éxito Jim Rohn dice: «El estrés viene por hacer menos de lo que se puede». Haz de la alta calidad tu objetivo y la responsabilidad fluirá en forma natural.
4. Producen a pesar de la situación. La cualidad fundamental de una persona responsable es la capacidad de terminar lo que comenzó.


Para mejorar tu responsabilidad, haz lo siguiente:


· Mantente pendiente. La próxima vez que veas que no vas a poder cumplir a tiempo, detente y busca la forma de resolverlo. Piensa en todas las posibilidades. ¿Puedes trabajar durante la noche? ¿Puedes llamar a un colega para que te ayude? ¿Puedes contratar a alguien o encontrar un voluntario que te ayude? La creatividad puede traer responsabilidad a tu vida.
· Admite lo que no es suficientemente bueno. Si tienes problemas en lograr la excelencia puede ser que hayas bajado tus metas. Busca en tu vida personal lugares donde hayas dejado que las cosas se hagan solas. Haz después cambios para establecer metas más altas. Esto te ayudará a restablecer tu propio nivel de excelencia.
· Busca mejores herramientas. Si encuentras que tus normas son altas, tu actitud es buena y trabajas duro pero todavía no lo logras de la forma en que te gustaría, equípate mejor. Mejora tus habilidades tomando clases, leyendo libros y escuchando grabaciones. Busca un consejero. Haz lo que sea necesario para mejorar lo que hace.


Un recluso de la cárcel Butte County Jail en California, explicó de esta forma a un asistente del alguacil de policía su ausencia de la cárcel: «Estaba practicando salto con garrocha, me acerqué demasiado a la pared y caí del otro lado. Cuando recuperé mis sentidos, corrí por todo aquel lugar tratando de buscar una forma de entrar, pero por no estar familiarizado con la zona me perdí. Lo próximo que supe fue que estaba en Chico». Pocas veces las personas se dan cuenta cuán débiles son sus excusas hasta que escuchan algunas de otros.

Alguien dijo: desde que se inventaron las excusas, ninguno quedo mal. Para la persona responsable o irresponsable, no hay excusa que valga.


Sean responsables con ustedes mismos ahora. Pues finalmente se convertirán en lo que ahora están haciendo

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