lunes, 5 de octubre de 2009

Tema: Las Pruebas de Fe del Cristiano



Muchas personas piensan que por el hecho de ser creyentes en Cristo, están exentos de los problemas comunes de la vida. Que no deben enfermarse, tener escases, sufrir pérdidas materiales o familiares. Es urgentemente vital que el cristiano admita y enfrente lo negativo y desagradable. La madurez viene como resultado del reconocimiento de lo "desagradable" y teniendo el coraje para contender con las dificultades de la vida.

Nuestra palabra spañola) "prueba" es simplemente definida como: "el acto de probar, examinar, o poner a prueba...Sujeción al sufrimiento o graves experiencias...Un estado de angustia o dolor"
El hebreo en el A.T. la palabra “prueba” tsarap (¹r'x;), significa: «refinar, probar, comprobar, fundir». Esta raíz, cuyo significado básico es fundir y refinar. Tsarap también se usa metafóricamente con el sentido de «refinar a través del sufrimiento». El salmista describe la experiencia de Israel de la siguiente manera: «Tú nos has probado, oh Dios; nos has purificado como se prueba la plata. Nos … pusiste apretura sobre nuestros lomos … Pasamos por el fuego y por el agua, pero luego nos sacaste a abundancia» (Sal 66.10–12 ). El juicio de Dios se describe también como un proceso de refinamiento: «Limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza» (Isa.1.25).
Básicamente hay cuatro palabras en el Griego del Nuevo Testamento que son traducidas "prueba" (Dokime; peira; peirasmos; y purosis).
Esencialmente, estas palabras Griegas transmiten el mismo significado básico en español. Colectivamente, dokime, peira, y peirasmos indican experiencia, prueba y dificultad.
Purosis la acción de "sentarse en el fuego" o un "incendio." Es traducida "fuego de prueba" en 1 Pedro 4:12. En consecuencia, purosis es usada por el Espíritu Santo para describir la severidad de ciertas pruebas.

A través de la historia la fe del pueblo de Dios ha sido puesta en el fuego de prueba. Dios prueba la fe de su pueblo.
Génesis 22:1 Aconteció después de estas cosas, que probó Dios a Abraham
Jeremías 20:12 Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón
Proverbios 17:3 El crisol para la plata, y la hornaza para el oro; Pero Jehová prueba los corazones.
Salmos 17:3 Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; Me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; He resuelto que mi boca no haga transgresión.
Salmos 11:5 Jehová prueba al justo; Pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece.
Zacarías 13:9 Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios.
Hebreos 11: 36-40. Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. 37 Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; 38 de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra. 39 Y todos éstos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; 40 proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen ellos perfeccionados aparte de nosotros.

Dios nos enseña a admitir y enfrentar lo desagradable.
Jesús nos habla diciendo: Juan 16:33 “Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.” Juan 16:2 “Os expulsarán de las sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios.”
Escuche a Pablo: "Salvo que el Espíritu Santo por todas las ciudades me da testimonio, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Pero de ninguna cosa hago caso..." (Hechos 20:23-24). Pablo le informa a Timoteo, "padecerán persecución" “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2Tim.3:12). El sufrimiento y las dificultades, variando en grados, vienen sobre todos nosotros.

Propósito de las Pruebas
Las pruebas prueban y examinan nuestra fe. Entre tanto que las pruebas son vistas negativamente por muchos, las pruebas tienen un propósito positivo. 1Pedro 1:6-8 “En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo, a quien amáis sin haberle visto, en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con gozo inefable y glorioso.”
Con respecto a "prueba vuestra fe" un expositor sucintamente observó: "La palabra ‘prueba’ de dokimion, sugiere una prueba o examen para el propósito de determinar la valía del carácter de ese probado. Como el ensayador toma el oro mineral y corre a probarlo para determinar la calidad y cantidad del precioso metal, del mismo modo las pruebas a través de las cuales los Santos estaban pasando constituían una prueba severa la cual examinaba la fe de ellos y revelaba su verdadero carácter"
Las pruebas resultan en humildad. Pablo experimentó una prueba en su "aguijón en la carne" El Señor rehusó remover la dificultad de Pablo. Esta condición "negativa" tuvo un efecto positivo. "Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera" (2Cor.12:7). La dificultad produce humildad y sumisión a la voluntad de Dios. Las personas más arrogantes son individuos que no han tenido el privilegio de sufrir como muchos otros la tienen en esta vida. En consecuencia, desarrollan un ego de tamaño mayor y auto-confianza.
La adversidad desarrolla la paciencia y la constancia. "Y no solo esto," declara Pablo, "sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba, y la prueba, esperanza" (Romanos 5:3-4). Santiago también menciona los efectos positivos de las dificultades: "Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna" (Sant.1:2-4).

Nuestra Conducta en las Pruebas
Cada persona reacciona de manera distinta ante las pruebas. Algunos son madurados, mientras otros se derrumban. Claro está, las pruebas mismas no los destruyen — ellas revelan el verdadero carácter del que las experimenta (esto está sugerido en la "prueba de nuestra fe").
El hijo de Dios que es reprochado por el nombre de Cristo se regocija (1Ped.4:13-14). Santiago dijo que debemos "tener por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas" (Sant.1:2). En lugar de volvernos amargos y sumidos en la compasión de uno mismo, debemos darle la bienvenida a tales experiencias como un medio de crecimiento. (Algunos se vuelven amargados ante las dificultades porque quieren echarle la culpa a Dios por toda cosa que les sucede, "Dios se llevó a mi bebé," algunos lo acusan, "¡y no serviré a tal Dios!" Recuerde que Pablo dijo que su aguijón en la carne era un "mensajero de Satanás" (2Cor.12:7). Necesitamos ser muy cuidadosos acerca de acusar a Dios).
Canta alabanzas y ora a Dios. Pablo y Silas fueron llamados a sufrir porque retaron a lo malo. ¿Cómo respondieron? Cantaron alabanzas a Dios y se ocupaban en la oración (Hechos 16:25).
Envolvernos a nosotros mismos en la ejecución de la voluntad de Dios. Pedro declara que nuestra conducta en las dificultades es la de encomendar nuestras almas a él en bien hacer, al fiel Creador (1Ped.4:19).

Promesas a Aquellos Que Soportan
Dios ha prometido gracia para sustentar a aquellos en las pruebas. Con respecto a su gracia el Señor dijo a Pablo, "...bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad..." (2Cor.12:9).
Dios también ha prometido libertad para los fieles (Salmo 34:7). "No os ha sobrevenido ninguna tentación (Peiramos aquí es usada por Pablo para identificar la tentación para cometer pecado, véase el contexto de 1Cor.10:5-12) que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar" (1Cor.10:13).

Finalmente, Dios ha prometido una corona de vida a aquellos que soporten las pruebas. Escuche a Santiago: Santiago 1:12.); "Bienaventurado el varón que soporta la tentación "Pruebas" porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman."

Millones se han vuelto a las drogas y al alcohol en un intento por negar la realidad y crear un mundo en el que creen. Los políticos y líderes mundiales han a menudo fantaseando una utopía imaginaria, porque no pueden y no enfrentarán los numerosos problemas globales. Los libros y cursos pertenecientes al "pensamiento positivo" (eliminando lo negativo) están haciendo a sus autores y maestros ricos porque las personas no se dirigirán a las desagradables negativas de la vida.

Hermanos, debemos determinadamente enfrentar las pruebas. Y no meter la cabeza en la arena y darnos por vencidos. Predicadores, ancianos, y cristianos en general que ocultan sus cabezas en la arena proverbial de la cobardía no crecerán. ¿Qué clase de individuos estamos mostrando que somos por la forma en que manejamos las dificultades-pruebas?

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